Fecha: 17 de Diciembre de 2008.
Lugar: Teatro Rosalía Castro.
Silvia Penide saltaba de sus habituales actuaciones en pubs en A Coruña al teatro Rosalía Castro, que rondaba una entrada de alrededor de 400 personas para asistir a su concierto.
Gran expectación entre el público, lleno de habituales e históricos seguidores de la cantautora de Meicende, ante la actuación de Silvia. Que encaro las primeras canciones armadas con su guitarra, para después ir dando paso a temas donde intervino su banda, músicos a los que presento después con todo cariño. Para ella se han convertido en piezas fundamentales para llevar su música al público. De llevar la energía al público, es a lo que repetidamente haría alusión cuando confesó que su principal leit motiv es “el intercambio entre el escenario y el público” y de esto estuvo lleno el concierto, con una Silvia que desgrano sus canciones, ya viejos amigos de los asistentes, y un público que no ceso de jalearla en todo momento
(gritos de “eres la mejor” “Gracias por tu música”…) y aplaudirla. Levanto pasiones entre los asistentes.
En el escenario del Rosalía, Silvia mostro las razones que le han llevado a la adoración de sus fans, letras (“Escribo estribillos sencillos” decía ella) llenas de cariño y buenas vibraciones, que se posan suavemente en el corazón, guitarra sencilla y fácil de seguir y su característica voz (para algunas emparentada con Aurora Beltran, la que fue vocalista de los navarros Tahures zurdos) y en definitiva preciosas canciones.
Un concierto donde Silvia Penide nos mostro sus virtudes y solo quedo en el aire un interrogante
¿hacia dónde irá la cantautora en sus próximos proyectos?
Ya que para los habituales de sus conciertos de los últimos años, lo mostrado en el Rosalía fue un compendio de su carrera (que cumple 10 años) y no se atisbo ninguna evolución en ella. Por un lado sus canciones siguen siendo preciosas y le sobrevivirán, por otro lado parece que es el momento de hacer un punto de inflexión en su carrera musical y explorar nuevos territorios musicales. Ya sabéis que la misma fotografía vista repetidas veces pierde su poder de atracción (salvo que sea de los Ramones)
pero esto solo es mi opinión.
A Silvia le quedo claro que su público ama sus canciones.